lunes, 13 de junio de 2011

Una travesura que se convirtió en leyenda: Epílogo

Tal y como sus padres habían prometido, los tres fueron severamente castigados... Solo que no fue hasta 2050. Estuvieron un tiempo sin salir ni poder hablarse por teléfono hasta que se les pasó el enfado y les levantaron el castigo. Se habían prometido a si mismos pensarselo dos veces antes de escaparse otra vez (Bueno, por lo menos Junior y Olivia se lo juraron...).

Justo entonces, el año escolar había empezado: Olivia ya cursaba el segundo curso del Bachillerato de Humanidades, y de vez en cuando quedaba con Alicia en los recreos, ya que ambas iban al mismo instituto. Mientras, Junior iba a otro centro para estudiar Bellas Artes Interpretativas; a diferencia de él, Felipe había decidido empezar a trabajar cuando acabó el bachiller, así que tenía un empleo en una editorial de cómics. Y Víctor ya estaba en la universidad: Gestión de Empresas.

Eso si, todo aquello era por la mañana... Por la tarde, nuestros jóvenes amigos eran agentes de la TIA en toda regla. Puede que sus misiones no fueran lo suficientemente emocionantes para el gusto de Felipe, pero por lo menos podían desarrollar sus habilidades con total libertad, sobretodo Olivia, quien ya se había quitado de encima el complejo de “Power Ranger Rosa”.

Un día, las dos chicas salían juntas del instituto, cuando vieron a Junior salir del centro que estaba en la otra calle.

__ ¡Ey, Junior!
__ ¡Hola chicas!

Iban a empezar a charlar, cuando oyeron una voz a lo lejos.

__ ¡Peñaaaaaaaaaa! __ Gritó Felipe.
__ Hombre, ¿Cómo tu por la zona escolar? __ Bromeó Junior.
__ Si, a mi también me da yuyu estar por aquí... A lo que iba, acabo de salir del trabajo, pero he recibido una llamada del cuartel general... Ha habido una fuga en masa en Alaurín.
__ ¡No jodas!
__ Si jodo. ¿Y a que no adivináis quién?
__ Hombre, es evidente que si no nos lo cuentas, no lo sabremos.
__ ¡Tranquila, Olivia, que ya lo digo! Son...
__ Billy el Horrendo, Chapeau el Esmirriau, Elton Matraca, Magín el Mago y Todoquisque.

Los cuatro se giraron asombrados ante la aparición de Víctor.

__ ¿Cómo coño...?
__ No eres el único que recibes llamadas, ¿Sabes?
__ Ya, pero iba a decirlo yo.
__ ¡Oh, el niño pequeño ya agarró un berrinche!
__ ¿Qué me has llamado?
__ ¡Bueno, ya basta! __ Dijo Alicia con autoridad interponiéndose entre los dos. __ ¿Vamos al cuartel o no?
__ Si, Alicia...

*

_ Bien, muchachos, supongo que no es necesario especificar cual será su misión, ¿No? Encontrar a todos esos fugitivos y capturarlos, ¿Entendido? Contarán, como siempre, con la inestimable ayuda del Profesor Bacterio... __ Se oyó a alguien aclarándose la garganta __ Y de su hija Alicia para facilitarles la misión con sus inventos. Ahora, y sin más dilación, ¡Comiencen a investigar!
__ ¡Si, señor Súper!


*

__ Bueeeno... ¿Cómo lo veis? __ Dijo Junior.
__ Bastante sencillo, la verdad. __ Respondió Olivia.
__ ¡Pan comido!
__ No te confíes tanto, Felipe.
__ Y tú no seas tan tocapelotas, Víctor.
__ ¿Ya estáis otra vez?
__ No, Alicia...

Y los cinco siguieron avanzando por los pasillos entre carcajadas, y con muy buenas expectativas acerca del emocionante día que iban a pasar. ¡No iban a acobardarse ante nada!

CONTINUARÁ.

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