lunes, 13 de junio de 2011

Una travesura que se convirtió en leyenda: Undécima Parte

Junior y Felipe acudieron como rayos al oír los disparos. Víctor y el primero apresaron a Todoquisque mientras que el segundo fue a buscar a su hermana.

__ ¡Ya te tengo, grandísimo hijo de...! ¿¿PERO QUÉ COÑO...??

Lo que tenían ante él solo era... Un robot.

“Igual que el que ÉL usó la primera vez que quiso eliminarnos...” Pensó Junior “Y lo más seguro es que Matraca también lo sea... Por eso no lográbamos vencerle...”

*

Horas mas tarde, todos los agentes de la TIA se reunieron en la entrada del cuartel general, atónitos por el desastre organizado. El Superintendente reaccionó igual de Víctor:

__ ¡Espero que tengáis una buena explicación para todo esto!
__ Verá, señor Súper, nosotros...
__ No era nuestra intención qué...
__ Todo esto es cosa mía, papá.

Ni Junior ni Felipe podían creer lo que Víctor había dicho.

__ Recibí una alerta de intrusos a altas horas de la noche. Unos robots con los aspectos de Matraca y Todoquisque habían irrumpido en el cuartel, entrado en tu despacho y reventado tu caja fuerte. Por eso los llamé para que me ayudaran a detenerlos.

El Superintendente lo miró de arriba a abajo, hasta que sonrió.

__ Eres todo un previsor, hijo mío. Me siento muy orgulloso de ti.

Dicho esto, se fue con los investigadores que analizaban las escena.

__ Gracias, tío...
__ No me las deis. Esto no es por vosotros...

Víctor fue a encontrarse con Olivia, que estaba sentada en un banco frotándose la rodilla.

__ Toma __ Dijo él, lanzándole una cinta de vídeo para que ella la cogiera al vuelo __ ¿Realmente creías que mi padre iba a dejar la cámara con la cinta dentro de ella?
__ ¿Cómo sabías...?
__ Es mi padre __ Replicó, encogiendo los hombros.

Los dos se quedaron en silencio, hasta que él se aclaró la garganta.

__ Y siento lo del tacón de tu zapato... Pero tenía que hacer que perdieras el equilibrio con el primer disparo para desconcertar a “Todoquisque” y así poder acertar el segundo tiro.
__ No pasa nada... Ya me había cansado de ellos...
__ ¿Te has hecho daño?
__ Solo un arañazo en la rodilla, pero no es nada.
__ Entonces no tengo de qué preocuparme, así que yo me voy...
__ ¡Víctor!

El muchacho se dio la vuelta justo cuando Olivia se levantaba, le tomaba la mano y le daba un beso en la mejilla.

__ Muchas gracias __ Dijo con una tierna sonrisa.

La chica habría jurado que Víctor estaba sonrojado, pero éste se puso a toser de manera estridente.

__ Tranquila, no tienes que agradecerme nada. Pero ahora, si me disculpas, tengo que ir con mi padre a relatarle los hechos...
__ Descuida, que yo también me voy, mi hermano debe de estar taaaaan preocupado por mi.

Dicho esto, Olivia se marchó tarareando alegremente, dejando tras de si al que, por lo menos en esos instantes, era el chico más feliz del mundo.

1 comentario:

  1. ¡AAAAAAAAAAYYYYY, QUÉ-BONITO, OSTRIS! >///< estas cosas me encantan, que tiernos los dos ^///^

    También me ha sorprendido que Víctor quisiera cargar con la culpa, en fin, su padre no le ha dicho nada así que mejor xD espero que no sospeche de él al relatarle los hechos (qué vocubulario tiene este chico XDDD)

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